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Vislumbrando el futuro


Vislumbrando el futuro

Ángel Gende

Indígena de nacionalidad T´sachila

¿Qué te llama más la atención de los niños Índigo?

Que tienen más contacto con su propio ser. Los adultos caminamos, pero no nos preguntamos de ¿dónde vengo?, ¿a dónde voy? Estos niños, sí. Se dicen: ¿qué quiero hacer?, ¿cuál es el propósito? No estoy aquí sólo para vivir la vida sin sentido. Ésta es la gran diferencia. Estos son los niños del futuro. Me doy cuenta que hay bastantes niños, obviamente no todos con el mismo poder y con las mismas oportunidades. Son niños diferentes, tienen un contacto con ellos mismos, con la naturaleza, con la vida, diferente.

¿Cómo fue tu niñez?

Me hubiera gustado tener guía, comprensión, pienso que hubiera podido crecer mejor con una apropiada orientación. Por ejemplo, sueño que estoy en sitios que he conocido, pero que he conocido en el futuro y luego regreso al presente. Es como si me adelantara un poco. Pero es necesario, como una escuela que te puede formar bien.

¿Crees que estos niños, por su misma espiritualidad, tienen acceso a experiencias multidimensionales?

Sí. Creo que incluso es importante identificarlos a tiempo, tener conciencia de ellos y de sus potenciales. Estos niños van a ser los futuros líderes. Necesitamos líderes en este país que nos conduzcan a otros niveles de vida. Es como tener un poder, como soñar lo que va a pasar. Y se lo puede utilizar o no.

¿Cuéntanos de tu hija?

Se llama Amy Yajanva. Que significa los que viven con propósito. Esta niña cambió mucho mi vida, la sentía incluso antes de nacer. Además, no fue planificada, vino. Pasaron muchas cosas. Se movía muchísimo en el vientre, pateaba, se tranquilizaba si yo ponía la mano sobre el vientre de su madre. Me impactó mucho su nacimiento, estaba muy negrita, su mirada me impresionó, me atrajo. Ella me da energía si estoy bien o si estoy mal. Es una cargadora de energía. Es una persona de poder. No la veo como un refugio, sino como un espacio de valor. Me abraza y recupero el valor, estoy curado, este poder es pura energía.

¿Cómo es el carácter de tu hija?

Su carácter, su forma de ser es muy diferente. Es muy segura. Siempre encuentra las formas de conseguir lo que quiere. Nunca vi algo así en mis otros cuatro hijos, es muy diferente. Son sus maneras de conversar, de sentarse, de comer, tiene su puesto en la mesa como si fuera jefe de la casa, es su espacio de poder. En el bus tengo que pagarle pasaje completo y en la ventana. No tiene muchas amistades, no le gusta que nadie la moleste. Ella se integra sólo si quiere.

¿Tiene visiones, sueños, tu hija?

Sí, se da cuenta de lo que pasa, mezclando la realidad y el sueño. Reconoce los lugares donde la llevo por primera vez, y me dice: Ya estuve jugando en este lugar. También ve entidades de otras dimensiones, alguien está aquí.

¿Qué opinas de la educación actual para ellos?

No creo que la educación actual sea el espacio ideal para cultivar los talentos de estos niños. Creo que en este momento hay que reclutar personas que tengan ya estas experiencias y el entrenamiento debido, y otras de buen corazón, para poder acompañarlos y guiarlos. En los pueblos indígenas sí hay gente preparada para apoyarlos, especialmente dentro de los T´sachila, como los shamanes, que están en contacto permanente con los niños. No pueden ser calculadores, tienen que ser espontáneos, si no los niños se dan cuenta. Estos talentos no son para explotar el materialismo y la cuestión económica. Cuando digo explotar los conocimientos, me refiero a prepararse para otros fines, otros niveles de vida, a comunicar a los niños con el universo. A un niño que está comunicado con el cosmos, hay que darle un espacio propio, donde se pueda desarrollar, pero sin inducirle, dejándole libre, sin condicionarle.

¿Cuál fue tu experiencia como profesor?

He visto muchos de estos niños en Santo Domingo, en el pueblo T´sachila. Se siente fácilmente la energía de ellos, es una atracción diferente. Nunca tuve problemas en mi escuela, jamás castigué a nadie. Todos me respetaban. Con el niño indígena, algo pasa. Algunos llaman mucho la atención. El problema es que hasta ahora no hay estudios amplios sobre ellos.

¿Qué habría que hacer por la juventud y la niñez del Ecuador?

Sería crear un programa especial para desarrollar sitios estratégicos, abiertos, que no sean aulas, en los que no solo asistan los niños, sino también los padres, en el que todos interactúen, en que los niños puedan dar curso a su creatividad, a sus juegos, a su aprendizaje, espacios en que tengan lo que no tienen en la casa.

¿Qué recomendaciones harías a los padres de familia?

Comprender a sus hijos, cumplirles las promesas, darles tiempo de calidad, apoyarlos, respetarlos, cultivarlos positivamente, complacerlos estando siempre presentes, que sus espacios físicos sean lo más amplio posibles.

¿Cómo es tu visión del futuro con estos niños?

Estos niños serán grandes líderes realmente comprometidos con la sociedad, que lucharán por los demás.

fab

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